El ser humano como sistema acoplado a la atmósfera y capaz de resonancia
Serie: Matrix & Energy | Idioma: ES | Propósito: Artículo de referencia / Fundamento | Estilo: basado en datos, técnico, neutral
Nota metodológica: Este artículo no persigue una visión esotérica. No trata metáforas como mediciones y no afirma ninguna transferencia clásica de señal o energía más allá de los límites físicos conocidos. El EPR no se usa como mecanismo; se encuadra como un marcador de límites para modelos clásicos de pensamiento. Los fundamentos biológicos de la formación real de parejas siguen siendo centrales, incluida la similitud genética demostrable estadísticamente entre parejas reales.
El acoplamiento del ser humano con el entorno a nivel físico, biológico e informacional.Sin este acoplamiento, no podemos situar coherentemente
¿Cómo está acoplado realmente el organismo humano a su entorno y qué consecuencias físicas, biológicas e informacionales se derivan de ese acoplamiento?Esta pregunta se examina de forma basada en datos—ni narrativa ni especulativa.
La conciencia no se desarrolló en el vacío, sino en acoplamiento permanente con un entorno físico compartido.
Los estados de conciencia están modulados químicamente y por la atmósfera.
El salto acelerado del desarrollo no puede explicarse principalmente por la genética.
Entorno, relación y estilo de vida actúan directamente sobre la regulación biológica.
El ser humano es un sistema abierto de muchos cuerpos, capaz de resonancia, continuamente acoplado con su entorno y su contexto social—y cuyos patrones relacionales están anclados perceptiva, emocional, social y, de forma estadística, también genéticamente.Conciencia, relación y desarrollo son expresiones de este acoplamiento.
Las siguientes fuentes se consideran una base científicamente conservadora. En la versión final del sitio web pueden ampliarse a una bibliografía completa (con enlaces, DOI/ISBN y referencias de página).
Integridad científica: En este artículo, EPR/física cuántica no se usa como explicación directa de la comunicación humana, sino como marcador de límites de supuestos de localidad clásica. Biología/epigenética/neurobiología aportan los mecanismos operativos—incluido el hecho de que los cónyuges son estadísticamente más similares genéticamente que individuos seleccionados al azar de la misma población.