La imprenta – cuando la verdad se volvió reproducible
Serie: Relaciones & Realidad |
Idioma: ES |
Propósito: Artículo sistémico / Escalado mediático |
Estilo: preciso, explicativo, no moralizante
«Lo que está escrito empieza a actuar, independientemente de quién lo haya escrito».
— Marshall McLuhan
Nota metodológica: Este artículo no argumenta de forma moral, sino sistémica.
Describe los efectos de un nuevo medio de comunicación sobre la sincronización, la coherencia y las dinámicas de comparación en sistemas sociales abiertos.
Principio rector (YourLoveCode): La elección de pareja sigue patrones de similitud perceptiva, emocional y social.
Estos patrones conducen estadísticamente a proximidad genética, sin que la genética sea un criterio consciente de selección.
La imprenta no cambió principalmente el contenido de la comunicación humana, sino su escala.
A través de la reproducción de textos surgió una simultaneidad masiva de referencias y una sincronización del pensamiento
que generó orden, pero al mismo tiempo intensificó la comparación, la estandarización y la presión normativa.
Para la formación real de pareja, un punto siguió siendo decisivo: los mecanismos de resonancia continuaron actuando a nivel biológico y social,
independientemente de la difusión mediática de ideales.
En este periodo, la comunicación se vuelve reproducible a gran escala, con consecuencias estructurales para el orden y la comparabilidad.
Antes de la imprenta, el conocimiento era local, lento y corporalmente vinculado (transmisión oral, copia manual).
Con la imprenta, los textos se reproducen de forma idéntica e independiente del lugar y del tiempo: el conocimiento se despersonaliza.
El sistema comienza a sincronizar no a las personas, sino a los textos.
La imprenta creó referencias compartidas («todos leen lo mismo»), términos estandarizados y espacios comunes de pensamiento.
Siguieron aceleradores estructurales: la Reforma, la metodología científica, las identidades nacionales.
La sincronización se desplazó de los cuerpos a los símbolos.
Los sistemas abiertos reaccionan al aumento de la sincronización con mayor orden, menor variabilidad y mayor comparabilidad.
Los textos produjeron normas, estándares y puntos de vista «correctos».
El sistema ganó estabilidad, pero perdió capacidad de adaptación local.
Con la estandarización de los textos llegó la estandarización del conocimiento, la moral y, a largo plazo, de la percepción.
Lo que antes era diverso se volvió comparable.
Esto afecta al pensamiento, la creencia y, más tarde, también a la belleza, los roles y las expectativas.
La imprenta actuó a nivel cognitivo.
La formación de pareja, sin embargo, opera principalmente a través de la percepción, la emoción y la inserción social,
y está estructurada también de forma estadística a nivel genético.
Los textos pudieron moldear expectativas, describir ideales y reforzar roles, pero no pudieron generar resonancia
allí donde no existía a nivel biológico y social.
Con los textos impresos aumentan la comparación, la presión normativa y la orientación cognitiva.
La resonancia permanece ligada al encuentro real: proximidad, repetición y similitud.
Los textos cambian las expectativas, no la acoplamiento.
La imprenta creó orden mediante la unificación: lenta, reflexiva y extendida en el tiempo.
La siguiente etapa sería más rápida, más emocional y más inmediata.
¿Qué ocurre cuando ya no son los textos, sino las imágenes y las emociones las que se sincronizan a escala masiva?
→ Artículo 8: Medios, belleza y superposición – por qué la formación real de pareja persiste